Muchas veces cuando acudís por primera vez a terapia psicológica os sorprende que uno de los aspectos de vuestra vida presente que evaluemos sean el sueño y la alimentación. De hecho, nos soléis preguntar por qué es tan importante el sueño. Y aunque parezca mentira, nuestro estado físico tienen una importancia muy significativa en nuestra salud mental en general. De forma concreta también influye en lo rápido que podemos avanzar en nuestra terapia.  Así que, en el artículo de hoy trataremos de responder a porqué es tan importante el sueño.

 

¿Qué aporta el sueño a nuestra salud mental?

Bien, hablemos sobre lo que nos trae el artículo de esta semana porqué es tan importante el sueño para salud mental. Lógicamente hay un primer motivo que es bastante obvio y es que si estamos muy cansados y con falta de energía va a ser realmente difícil poder hacer las actividades y conductas necesarias para mantener un buen estado de ánimo. Así que, si, el sueño nos va a abrir la puerta a mantener un buen estado de ánimo. Esto es tremendamente importante para nuestra salud mental.

También sobre el porqué es tan importante el sueño para nuestra salud mental entre en juego nuestro cerebro. Si, nuestro cerebro también es muy importante para nuestra salud mental, y es que el sueño ayuda a prepararse para el siguiente momento de actividad y a reactivar los recursos cognitivos. Cuando no tenemos un descanso adecuado y nuestros recursos cognitivos se ven mermados nuestro no funciona con normalidad y todas nuestras actividades se verán afectadas. Desde el ámbito laboral como el social o incluso nuestro propio mundo emocional.

En concreto, cuando hablamos de porque es tan importante el sueño para las relaciones sociales tiene bastante que ver con la irritabilidad que nos genera la falta de éste. Desde luego cuando estamos muy cansados, perdemos las ganas de hacer planes sociales y a largo plazo puede afectar. Pero en esta ocasión queremos centrarnos en otro aspecto que es nuestra irritabilidad y cómo ésta afecta a nuestras relaciones. Cuando no descansamos de manera adecuada nuestro estado de ánimo empeora y nos sentimos más irritables y esto por supuesto incluye nuestro trato con los demás. Nos van a afectar más las cosas que hagan los demás, eso desde luego. Pero también vamos a notar como nuestra capacidad para manejar adecuadamente los conflictos que vayan surgiendo.

Por último, también queríamos resaltar un aspecto importante para aquellos que ya estáis en un proceso terapéutico. Y es que cuando no descansamos adecuadamente, el trabajo personal que requiere la terapia a veces puede resultarnos demasiado duro. Por lo que el sueño también se vuelve importante para el transcurso de la terapia y vuestra mejoría

Si quieres saber en qué consiste la terapia psicológica, puedes leer nuestro artículo sobre ello pinchando aquí.

 

¿Cómo puedo mejorar mi rutina de sueño?

Bien ahora que ya sabemos porqué es tan importante el sueño no sólo para nuestra salud física, sino también para nuestra salud mental. Es momento de ponernos manos a la obra para buscar cambios en nuestra rutina de sueño que nos puedan ayudar a tener una mayor calidad de descanso.

  1. Establece un horario regular. Acortarnos y levantarnos a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana ayuda a que el cuerpo cree un hábito de descanso. Esto regula tu reloj biológico y mejora la consistencia del sueño.
  2. Crea un ambiente propicio para dormir. Si mantenemos nuestro dormitorio oscuro, tranquilo y a una temperatura cómoda, nos será más fácil dormir. Además, si usamos cortinas opacas, antifaces para los ojos o tapones para los oídos puede ser de ayuda para algunos casos. También es importante que nos aseguremos de que el colchón y la almohada sean adecuados.
  3. Limita el uso de pantallas antes de dormir. Si evitamos usar dispositivos electrónicos como teléfonos, tablets u ordenadores al menos 1-2 horas antes de acostarnos, nuestro sueño mejorará. Esto sucede ya que la luz azul que emiten las pantallas puede interferir con la producción de melatonina, la hormona del sueño.
  4. Evita sustancias estimulantes. Si reducimos el consumo de cafeína, nicotina y otros estimulantes, especialmente en las últimas horas del día vamos a notar una mejoría notable en nuestro sueño. Además, también es importante que evitemos el alcohol cerca de la hora de acostarnos, ya que, aunque puede inducir sueño inicialmente, interfiere con las fases más profundas del descanso.
  5. Establece una rutina relajante antes de dormir. Realizar actividades que promuevan la relajación, como leer, darnos un baño caliente, meditar o practicar ejercicios de respiración ayuda a preparar al cuerpo para el descanso. Por el contrario, es recomendable evitar realizar actividades estresantes o estimulantes antes de acostarnos.
  6. Haz ejercicio regularmente. Realizar actividad física moderada de manera regular es positiva, pero debemos evitar hacer ejercicio intenso al menos 3-4 horas antes de acostarnos. El ejercicio ayuda a regular el sueño, pero puede ser estimulante si se realiza muy tarde en el día.
  7. Controla la exposición a la luz. Para eso es importante que, durante el día, nos expongamos a la luz natural para regular nuestro ciclo de sueño-vigilia y que por la noche, limitemos la exposición a luces brillantes.
  8. Cuida la alimentación. Lo recomendable es evitar realizar comidas pesadas, picantes o muy grasas antes de acostarnos. Si tienes hambre, es mejor optar por opciones más ligeras antes de dormir.
  9. Evita siestas largas. Si nos es necesario dormir durante el día, es mejor que limitemos las siestas a 20-30 minutos e intentar que no sean después de las 3 p.m.
  10. Asocia tu cama solo con el sueño. Usar la cama únicamente para dormir ha demostrado ser una ayuda para combatir el insomnio. Por lo que, si evitamos trabajar, estudiar o ver la televisión en ella ayudaremos a que nuestro descanso mejore. Ya que esto refuerza la asociación entre la cama y el descanso.

porqué es tan importante el sueño

Todas estas pautas son pensadas según lo que los estudios han demostrado que ayudan a la mayoría de las personas a mejorar la cantidad y la calidad de sueño. Sin embargo, puede que en tu caso personal no sea necesario aplicar todas ellas o que algunas en concreto no vayan mucho contigo y con las rutinas. Si sientes que tienes problemas de sueño, pero te imposible poner en práctica estas rutinas o éstas no te funcionan, no dudes en contactar con nosotras pinchando aquí para que podamos valorar tu caso y ayudarte.

firma sara