Dar el paso de ir a terapia no siempre resulta fácil. Muchas personas pasan semanas e incluso meses planteándose si deberían hacerlo, si realmente lo necesitan o si sabrán qué decir cuando llegue el momento. Poner en palabras aquello que nos sucede y nos duele no siempre parece sencillo, ni mucho menos placentero, y esta idea puede llevar a muchas personas a desechar la idea de acudir a terapia. De hecho, una de las dudas que más frecuentemente nos encontramos al comenzar un proceso de terapia es “¿qué va a pasar en esta primera sesión?”.
La incertidumbre de ese primer encuentro puede generar nervios, dudas e incluso hacer que algunas personas pospongan la decisión de buscar ayuda. Sin embargo, entender cómo funciona este primer contacto con un psicólogo puede ayudar a reducir la ansiedad y facilitar el comienzo de la terapia.
En este artículo te explicamos qué esperar de la primera sesión terapia, qué suele ocurrir en este primer encuentro y cuál será tu papel dentro del proceso terapéutico.
Un primer contacto para entender lo que está ocurriendo
La primera sesión de terapia es una toma de contacto, un espacio de conversación tranquilo con el objetivo principal de conocer el motivo por el que has decidido pedir ayuda y empezar a comprender qué está ocurriendo en tu vida.
A menudo las personas llegan pensando que tendrán que relatar toda su historia personal o que deben de tener claro qué les ocurre y por qué acuden a terapia. En realidad, esto no es necesario. Hay quienes llegan con una preocupación concreta (por ejemplo, ansiedad, estado de ánimo bajo o dificultades en una relación), mientras que otros simplemente sienten que algo no está bien, aunque no sepan exactamente cómo explicarlo. En ambos casos, esta primera sesión tiene el objetivo de que te sientas cómodo y de que sepas de forma clara y honesta en qué consistirá el proceso terapéutico. El “por qué” de la terapia es algo que iremos explorando juntos y a tu ritmo.
En esta primera sesión solemos hacer preguntas abiertas que pueden ayudarnos a entender qué te ha llevado a buscar ayuda o entender de qué forma estás experimentando el malestar y cómo ha afectado a tu vida diaria. Asimismo, podemos repasar diferentes áreas de tu vida, como el trabajo o los estudios, las relaciones importantes o situaciones recientes que hayan podido influir en tu malestar. El objetivo no es recoger toda la información en una sola sesión, sino empezar a construir una idea general de quién eres y cómo estás.

¿Y qué ocurre después de esta primera sesión?
Después de saber qué esperar de la primera sesión de terapia, es importante entender qué viene después. Este proceso que te hemos explicado forma parte de la evaluación inicial en psicología, lo que nos permite entender mejor el problema y el contexto en el aparece. Durante las sesiones sucesivas, iremos profundizando de forma que podamos comprender cómo abordar aquello que te ha traído a consulta. A continuación, pasadas las sesiones necesarias para una correcta evaluación, se te explicarán las conclusiones extraídas de la misma y el plan de trabajo que se seguirá durante la intervención terapéutica. En todas estas fases del proceso, tú serás un agente activo y partícipe de cada paso que se de en la terapia.
Durante la primera sesión también se ahondará en cómo funciona el proceso de terapia, cómo se estructuran las sesiones y qué tipo de intervención se realizará. Es importante que conozcas el enfoque desde el que te atenderá tu psicólogo, ya que es imprescindible que esté basado en la evidencia científica. Este momento también suele ser útil para resolver dudas prácticas sobre la frecuencia de las sesiones y aspectos relativos a tu propio proceso terapéutico.
Si quieres saber más sobre si te va a servir ir a terapia, puedes leer nuestro artículo sobre el tema pinchando aquí.
En definitiva…
¿Qué esperar de la primera sesión de terapia? Lo más importante es que la primera sesión es un espacio de escucha y comprensión. Empezar la terapia puede generar dudas, nervios e incertidumbre, y es algo completamente normal. Implica hablar sobre aspectos personales e íntimos que no siempre compartimos con facilidad. No obstante, muchas personas descubren que la primera sesión se convierte en un lugar donde poder hablar con calma, sentirse escuchado y empezar a comprender lo que está ocurriendo.
Si estás pensando en iniciar un proceso de terapia y tienes dudas, recuerda que pedir ayuda es un paso valiente y cada vez más común. Si crees que este puede ser tu momento, puedes ponerte en contacto con nuestro equipo pinchando aquí para resolver dudas o concertar una primera sesión.
