la vuelta a la rutina

 

A veces el volver a la rutina nos resulta un proceso complejo a nivel emocional. Es algo que ocurre con cierta frecuencia y que ocasiona en muchas personas un momento de estrés o que incluso afecta a nuestro estado de ánimo. Cuando esta afectación empieza a durar más de las primeras semanas de vuelta o nos está impidiendo seguir con nuestra vida habitual, es momento de plantearse si está o no, ocurriendo algo a lo que prestar más atención. Por eso, en el artículo de hoy hablaremos sobre la vuelta a la rutina y cómo poder hacerla más llevadera.

 

¿Por qué nos cuesta tanto la vuelta a la rutina?

Todos estamos de acuerdo en que de vacaciones todos estamos mucho mejor. El estrés del trabajo tiende a desvanecerse, las obligaciones personales suelen hacerse más ligeras y el hecho de no tener que madrugar también ayuda. Por lo tanto, volver de una situación tan deseable a otra que no lo es tanto, nos afecta indudablemente.

Eso es algo que todos podemos ver y comprender, pero ¿hay algún motivo más? La respuesta más habitual es que si, hay muchos más factores en juego a la hora de tener la sensación de que la vuelta a la rutina se hace especialmente dura. Depende mucho de cada situación concreta, pero con bastante frecuencia nos encontramos que los trabajos no siempre nos llenan lo que nos gustaría, tenemos menos libertad para configurar nuestro horario y por lo tanto menos espacio para nuestras necesidades, etc.

También es importante tener en cuenta que no todo el mundo tiene el privilegio de descansar en vacaciones. Cuando tenemos que invertir nuestros días libres en el cuidado de seres queridos, realizar un proyecto personal que implique no descansar (mudanza, obras, etc.) la vuelta a la rutina se hace más pesada, ya que no hemos podido desconectar o recargar pilas.

Y, por último, nos gustaría destacar un hecho que, aunque es inevitable (y en parte bastante sano en según que ocasiones) también afecta mucho a lo difícil que nos pueda resultar la vuelta a la rutina. Este hecho al que nos referimos no dejar de ser la función de evitación que supone irse de vacaciones fuera de casa y que a la vuelta enfrentarse a todas nuestras situaciones desagradables de golpe, suponga un hito demasiado intenso como para que nos pase desapercibido.

 

¿Qué puedo hacer para que me sea más fácil la vuelta a la rutina?

Bien, ya sabemos que la vuelta a la rutina no tiene por qué ser sencilla, pero eso no quiere decir que nos tengamos que quedar de brazos cruzados. La forma en la que afrontemos esta vuelta puede ayudarnos a que nos adaptemos de una forma más adecuada y rápida. Esto no quiere decir que por nuestras circunstancias no necesitemos ayuda extra o que la vuelta a la rutina pueda destapar otras dificultades que estaban ahí previamente. Así pues, ¿qué cosas que estén en nuestra mano nos pueden ayudar?

 

Adecua tus horarios de sueño y descansa

Un peligro que tienen los momentos vacacionales es que modificamos de forma muy significativa nuestros horarios, especialmente el de sueño. ¿Qué es lo que ocurre con esto? Que cuando queremos volver a nuestros horarios habituales, lo hacemos de forma brusca y el cuerpo necesita un periodo más largo para producir el cambio. Por lo tanto, una primera cosa que podemos hacer es planificarnos unos días antes de volver una vuelta paulatina al horario que vamos a llevar el resto del curso.

 

Configura tu horario con tiempo para ti

Como decíamos al comienzo de este artículo, uno de los puntos problemáticos de la vuelta a la rutina es la pérdida de momentos de ocio y de tiempo para nosotros mismos. Así que, si incluimos, dentro de nuestras posibilidades reales, un tiempo para que este tiempo propio esté en nuestro día a día, la situación mejorará bastante. Respecto a qué tipo de actividades son buenas incluir, va a depender enteramente de cada persona y sus gustos. Lo que sí está claro, es que es necesario incluir actividades que nos aporten sensaciones placenteras, que nos diviertan, así como actividades que nos relajen y nos permitan descansar.

 

Conecta con las personas que te hacen sentir bien

Por último, como tercer factor para tener en cuenta para facilitarnos la vuelta a la rutina, está la parte de conexión social. No podemos obviar la importancia que tienen nuestros seres queridos, ni la red de apoyo a la hora de mantener un buen estado de ánimo. Por lo tanto, para hacer la vuelta a la rutina menos dura, conectar con aquellas personas que nos hacen sentirnos ben va a ser crucial.

 

 

¿Y si no es suficiente? Una reflexión más profunda

No queríamos terminar el artículo sin reflexionar sobre aquellas situaciones en las que la dificultad de volver a la rutina encierra problemas más complejos. Puede ser que leyendo este artículo te sientas identificado y al aplicar estos consejos te encuentres mucho mejor rápidamente. Pero, si no es así y crees que algo más puede estar pasando te invitamos a que consultes con un profesional que te pueda orientar. En camina psicología estaremos disponibles si nos necesitas.

firma sara