¿Cuántas veces al día has oído hablar sobre emociones a lo largo de esta última semana? Seguro que más de una y de dos veces. Y es totalmente normal porque las emociones nos acompañan continuamente, ya que son una de las formas que tenemos de reaccionar ante el mundo y las cosas que nos suceden. Sin embargo, aunque las emociones sean vitales para nuestra supervivencia emocional no siempre nos gusta vivir con ellas según sean las que más frecuentemente experimentemos. De hecho, seguro que en muchas ocasiones habrás utilizado o habrás escuchado a otras personas usar la expresión “emociones negativas” o emociones positivas”. Pero nada mas lejos de la realidad, ninguna emoción es negativa per se. En todo caso, es nuestra forma de comportarnos cuando tenemos estas emociones lo que podría calificarse como negativo o positivo.

Así que para aclarar toda esas ideas acerca de las emociones, en el artículo de hoy vamos a hablar sobre para qué sirven las emociones.

 

¿Qué son las emociones?

Antes de ponernos a hablar sobre para qué sirven las emociones, es importante que entendamos qué son. Si nos fijamos en la definición que hace la Real Academia de la lengua Española, las emociones serían una “alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática”. Con lo que en este primer acercamiento tenemos dos aspectos importantes: el cambio del ánimo y la vivencia fisiológica.

¿Cómo define la psicología a las emociones? La psicología entiende las emociones como experiencias complejas y multifacéticas que combinan tanto respuestas psicológicas, como fisiológicas y conductuales. Estas respuestas surgen como una reacción a estímulos que pueden ser de carácter interno o externos. Además, desempeñan un papel central en cómo percibimos, interpretamos y respondemos al mundo que nos rodea. Por lo tanto, las emociones son mecanismos esenciales para la adaptación al contexto en el que nos desarrollamos. Podríamos decir que funcionan como señales que nos indican cómo estamos experimentando una situación determinada, ya sea positiva, negativa o neutra, y nos ayudan a tomar decisiones, establecer vínculos y comprender nuestras necesidades y las de los demás.

¿Qué emociones hay?

Siguiendo con la comprensión de las emociones, es importante saber cuáles hay. Pero primero tenemos que hablar de una de las categorías mas empleada para clasificarlas y esta es emociones primarias vs emociones secundarias. Las primeras harían referencia a aquellas que son universales y compartidas por todas las culturas, como el miedo, la alegría, la tristeza o la ira. Las segundas, sin embargo, se refieren a emociones más complejas, moldeadas por el entorno social y cultural, como la culpa, el orgullo o la vergüenza. Nosotras en este artículo nos vamos a centrar en el primer grupo, que a continuación os explicamos.

  1. Alegría. Una emoción agradable que refleja satisfacción, felicidad y bienestar.
  2. Tristeza. Aparece ante pérdidas o situaciones desfavorables, muchas veces se asocia con episodios de llanto.
  3. Ira. Se experimenta cuando nos sentimos amenazados, atacados o frustrados
  4. Miedo. Una reacción ante peligros reales o percibidos.
  5. Asco. Expresa rechazo ante algo desagradable, ya sea físico (como alimentos en mal estado) o moral.
  6. Sorpresa. Reacción ante lo inesperado, puede ser positiva o negativa.

para qué sirven las emociones

¿Para qué sirven las emociones?

Ahora sí, vamos a ver para qué sirven las emociones. Por que sí, como ya hemos ido adelantando a lo largo del artículo las emociones tienen una función. Y esta función va a determinar más adelante cómo podemos gestionar o cuidar esa emoción para que sea saludable. Así pues, vamos a ver para qué sirven las emociones básicas.

  1. Alegría. La función principal de esta emoción es reforzar aquellas vivencias placenteras, que nos ayudan a mantener un buen estado de ánimo y a vincularnos con el entorno. Es una emoción de carácter agradable y por ello no suele ser motivo de preocupación.
  2. Tristeza. Esta emoción tiene una función muy importante, y es que nos ayuda a procesar las pérdidas y los duelos, así como el daño o dolor emocional. Sin embargo, es una emoción que suele ir acompañada de preocupación, ya que nos suele resultar desagradable.
  3. Ira. La función de la ira o el enfado es ayudarnos a movilizarnos para buscar en cambio o defendernos de una situación que nos daña de alguna manera. Aunque su función es muy positiva, si no sabemos controlar nuestra conducta durante el enfado, podemos generarnos conflictos.
  4. Miedo. Quizás, de todas las emociones básicas, la más fácil de entender para qué nos sirve es el miedo. Esta emoción tiene el objetivo de protegernos frente a diferentes peligros físicos o emocionales. Es protectora, pero hay que tener cuidado porque puede llevarnos a no enfrentarnos a algunas situaciones necesarias.
  5. Asco. Esta emoción tiene una función protectora y es que nos ayuda a alejarnos de aquellas cosas o situaciones que nos puedan poner en peligro por estar en mal estado. Es de carácter desagradable, pero es importante ya que nos ayuda a movernos por nuestro entorno.
  6. Sorpresa. Esta última emoción básica tiene como objetivo ayudarnos a procesar información nueva y que llega de forma repentina. Algunas personas se sienten desprotegido ante esta emoción, ya que les cuesta reaccionar conductualmente.

 

Si crees que no estas sabiendo manejarte bien con tu mundo emocional ahora mismo y quieres que valoremos tu situación, no dudes en contactar con nosotras pinchando aquí.

firma sara