el dolor de un embarazo que no llegaUno de los momentos vitales que supone un mayor punto de inflexión en la vida de cualquier persona, es el de la maternidad. Con la llegada del bebé se produce un cambio vital importante que modifica toda nuestra vida en mayor o menor medida. De hecho, este cambio se produce desde que aparece el positivo en la prueba de embarazo. Sin embargo, muchas parejas que se enfrentan a la búsqueda de un embarazo se encuentran con unas dificultades que nadie quiere prever. Cuando esto sucede, se genera mucho dolor emocional. Por ello, en el artículo de hoy os queremos hablar sobre el dolor de un embarazo que no llega.

 

El sueño de la maternidad ¿Por qué nos duele tanto?

Antes de hablar en profundidad sobre el dolor de un embarazo que no llega, es importante que entendamos porqué la maternidad cobra esta importancia tan significativa. Seguro que alguno de los que nos estáis leyendo, estaréis pensando en que no poder embarazarse no es algo tan grave. También podéis pensar que hay muchas opciones igual de válidas. Desde luego, es un pensamiento lícito y que habla del sentir de algunas personas para las que la maternidad o paternidad no tiene una importancia tan fundamental en sus vidas. Sin embargo, para un porcentaje de la población es algo que marca sus vidas de una forma muy significativa.

El sueño o deseo de ser padres es algo que genera mucho dolor. Esto sucede porque implica un cambio radical de la vida que planeamos para nuestro futuro. Como decíamos al comienzo de este artículo la maternidad es un hecho vital que supone un cambio completo en nuestra vida. Además, cuando es deseada y planificada se cuenta con ese cambio como un hecho en nuestro futuro. Por eso, en los casos en los que  no se produce ese embarazo, esos cambios que esperábamos hacer en nuestra vida se quedan sin realizar. Por lo que podemos entender que el dolor de un embarazo que no llega supone no sólo la pérdida de ese hijo o hija que no viene, sino también reinventar unos planes de futuro que no se van a poder llevar a cabo.

 

El dolor de un embarazo que no llega ¿Se puede hacer algo?

 

Ahora que ya sabemos algunas de las claves principales de porqué se produce el dolor de un embarazo que no llega, es importante que hablemos sobre cómo podemos llevar ese dolor. Antes de empezar a hablar sobre este tema, es importante aclarar que cada persona y cada historia son totalmente diferentes y, por lo tanto, las pautas concretas que serían necesarias en cada caso van a variar en función a cada historia. No obstante, si que hay aspectos que son comunes y que van a ayudar en todas las situaciones. A continuación, os explicamos los más importantes:

  • No le restes importancia. Tu dolor es importante y es necesario que te permitas sentirlo y darle el valor que tiene. Y si es de una persona de tu alrededor, aunque pueda parecer algo obvio, muchas veces buscando “solucionar” el dolor de la otra persona intentamos rebajarlo con frases que restan importancia. A pesar de que la intención sea buena, es algo que a la otra persona puede producirle más dolor. Esto sucede ya que puede sentir que sus emociones no son correctas o no se las trata con empatía.
  • Crea espacios donde poder hablar de emociones con empatía. En estos casos poder expresarse sin miedo a ser juzgado o con prisa por resolver esas emociones es crucial para que nos podamos sentir apoyados y comprendidos. Apóyate en aquellas personas que sepas que van a poder sostener tu dolor.
  • No intentes racionalizar. En ocasiones, con el objetivo de aliviar ese dolor emocional intentamos buscar argumentos lógicos para que ese dolor sea menor. Frases como “al menos tienes…” aunque puedan parecer inofensivas, pueden potenciar el dolor ya que nos generan la idea de que no podemos sentirnos mal.
  • Permite también que haya momentos donde no se hable de niños o maternidad. Descansar de los temas que nos preocupan es algo que suele resultar de mucha ayuda, ya que nos permite oxigenar nuestra mente y no “obsesionarnos” con un tema. Además, si descansamos de los temas que nos provocan emociones desagradables, no sólo vamos a conseguir mejorar nuestro estado de ánimo, sino que muchas veces nos dará una perspectiva más tranquila sobre ello.
  • No expongas a un ambiente con muchos niños o bebés si no se siente bien ese contexto. Muchas veces intentando normalizar nuestra vida queremos estar presentes como si no existiera el dolor por el que estamos pasando y nos obligamos a estar rodeados de niños pequeños. Y, aunque es normal querer que no nos afecte a nuestra vida muchas veces nos forzamos de más y nos olvidamos de cuidarnos. Si te afecta estar con muchos niños, lo mejor es que lo dosifiques y te cuides.

Si estás pasando por una situación similar y quieres que te ayudemos a valorar tu situación, no dudes en llamarnos pinchando aquí. Estaremos a tu disposición para escucharte.

firma sara