El artículo de hoy no es un artículo agradable de escribir. Para un psicólogo tanto las autolesiones como la ideación suicida son de los aspectos terapéuticos mas complejos de trabajar, ya que supone una situación de riesgo grave para nuestros pacientes. Y por supuesto que lo sentimos y nos afecta, ya que sí, nos preocupamos por vuestro bienestar y en estas situaciones esta precaución se multiplica. ¿Por qué si es un tema difícil hacemos este artículo? Porque a pesar de la complejidad y la dureza de este tema, las autolesiones cada vez son más frecuentes. Especialmente en edades cada vez más tempranas, siendo los adolescentes un grupo de edad especialmente vulnerable. Y, por lo tanto, se hace imprescindible que los adultos en contacto con personas jóvenes sepamos enfrentarnos de manera adecuada a ellas.
Qué son las autolesiones
Hoy vamos a hablar sobre autolesiones en adolescentes. Pero vamos a comenzar por el principio. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de autolesiones? Según el diccionario de la Real Academia de la lengua Española la autolesión sería “daño físico que alguien se causa voluntariamente a sí mismo”. Y explicado de una forma breve y concisa, resume bastante una descripción de a lo que nos estamos refiriendo. Sin embargo, la gravedad y la extensión de la autolesión va mucho más allá que simplemente el daño físico que alguien se provoca a sí mismo.
Cuando en salud mental nos referimos a las autolesiones no sólo estamos hablando de este daño físico sino de la parte emocional que hay detrás de esta conducta. Porque, aunque las autolesiones sean conductas, no podemos olvidarnos que estas conductas están originadas por otros factores y es necesario saber qué función cumplen.
¿Por qué son tan importantes las funciones? En general en psicología, conocer la función que tiene cualquier aspecto de nuestro comportamiento (incluidas las emociones) es fundamental para saber cómo trabajarlas en terapia. Pero en el caso de las autolesiones es imprescindible para poder realizar un buen trabajo y conseguir que se eliminen por completo estas conductas.
Mi hijo se corta: Autolesiones en la adolescencia
Vale, ya sabemos qué son las autolesiones. Pero ¿en qué consisten las autolesiones en adolescentes? ¿Son diferentes a las de los adultos? Si y no. Siendo “la misma conducta” la morfología y quizás las funciones que cumplen las autolesiones en la adolescentes se parecen bastante a las de los adultos. Sin embargo, la diferencia realmente significativa reside en el contexto y las variables personales.
El contexto de una persona en esta edad que las autolesiones en adolescentes tengan que ser tratadas con especial cuidado. En la adolescencia tienen especial importancia los grupos de iguales, pero no sólo es importante tener esto en cuenta. Sino que su desarrollo cerebral que no está 100% completo también influye sobre todo en la valoración de los riesgos a largo plazo de las conductas. Y, por último, también es importante tener en cuenta que su capacidad de regularse emocionalmente no es la misma que la de un adulto, y por lo tanto, cuenta con menos herramientas.
¿Por qué se puede autolesionar un adolescente?
Esta es quizás la pregunta más compleja de responder respecto a las autolesiones en adolescentes. Y no es porque los motivos suelan ser complejos y ocultos, sino porque van a depender de cada caso concreto. Esto implica que los profesionales a cargo de cada caso tienen que realizar una valoración completa y entender qué es lo que está ocurriendo, pero sobre todo el porqué. Sin embargo, en este caso el porqué no corresponde a los motivos últimos y personales, sino a la función psicológica que cumple la conducta. A continuación, os enumeramos las más comunes:
- Regulación emocional. En este caso, las autolesiones en adolescentes persiguen aliviar emociones desagradables muy intensas a través del dolor físico.
- Conexión emocional. Otro objetivo de la autolesión puede ser lograr una conexión emocional con el presente o consigo mismos que no están consiguiendo en su vida diaria si no es a través del dolor.
- Castigo. También en cuanto a las autolesiones en adolescentes pueden perseguir realizarse un castigo para resarcirse de una conducta anterior que han realizado y por la que se sienten culpables.
- Identidad emocional. Por último, respecto a las autolesiones en adolescentes, también pueden suceder buscando reforzar una identidad personal (pero también muy en relación con su rol social). Están altamente reforzadas por el entorno.
¿Qué puedo hacer como padre?
Si detectamos autolesiones en adolescentes solo podemos hacer una cosa: buscar ayuda. Este es sin duda el mejor consejo que os podemos dar. Buscad ayuda profesional y cuando antes mejor porque las autolesiones son una de las conducta más peligrosas que puede realizar un adolescente. Tanto por la parte presente, tanto por el riesgo de que esa conducta continue evolucionando a un punto cada vez mas grave y que pueda poner en peligro su integridad física. Y aquí no estamos hablando de que vayáis a una consulta privada como la nuestra, el recurso que escojáis puede ser de carácter publico o privado. Pero es fundamental que acudáis con carácter urgente.
En un primer momento, cuando descubrimos una autolesión del tipo que sea, nuestro primer movimiento tiene que ser ir a un servicio de urgencia. Es imprescindible que un profesional sanitario analice y valore las heridas que tiene nuestro hijo y las cure si es necesario. Tras ese primer momento de urgencia para que valoren el estado de las heridas y la gravedad de éstas, comienza la parte más difícil. Porque si bien es cierto que no podemos dejar de mirar la peligrosidad física de esas heridas y su riesgo, no podemos quedarnos en esa primera parte de la situación. Para poder ayudar realmente a un adolescente que se está lesionando es necesario trabajar con el porqué de esa conducta. Entender qué la produce y qué la mantiene es fundamental para que las autolesiones se eliminen.
Si quieres saber más sobre la terapia psicología en la adolescencia, puedes leer nuestro artículo sobre ello pinchando aquí.
