Cuando estamos en época de estudiar, ya sea en nuestra etapa escolar o estudiando como adultos, una de las cosas que más nos preocupa es nuestro rendimiento académico. Y es que muchas veces el resultado no depende tanto de la cantidad de tiempo empleado, sino de la calidad de éste. Por eso es lógico que queramos que nos cunda lo máximo posible en la menor cantidad de horas. Hay multitud de escuelas y métodos para conseguir este objetivo. La adecuación de cada una de ellas a los diferentes estudiantes va a depender de muchos factores. Sin embargo, la mayoría de ellas proviene de conocimiento de la neuropsicología y de cómo funciona nuestro cerebro. Así que, en el articulo de esta semana os queremos hablar sobre el rendimiento académico y la neuropsicología y como podemos usarlo a nuestro favor.

 

¿Qué entendemos por rendimiento académico?

Antes de ponernos hablar sobre rendimiento académico y neuropsicología es importante saber en qué consiste realmente el rendimiento académico. Porque con este término pasa como con muchos otros dentro de la psicología y es que cada uno tiene un concepto diferente de él. Así que si vamos a la primera fuente de información y acudimos al diccionario vamos a encontrar una primera definición. Esta dice: “proporción entre el producto o el resultado obtenidos y los medios utilizados”. Como veis omite la parte académica, pero si lo aplicamos a ese ámbito podemos obtener una definición bastante acertada de lo que nos referimos en este artículo.

Así que, cuando nosotros hablamos de rendimiento académico nos referimos tanto a los resultados obtenidos como a la cantidad de esfuerzo empleado. De esta manera estamos fijando nuestro foco en sacar el mejor resultado con el esfuerzo necesario, sin realizar más que no ofrezca buenos resultados.

Si quieres saber más sobre cómo actuar cuando tu hijo está muy desmotivado con sus estudios, puedes leer nuestro artículo sobre ello pinchando aquí.

 

Rendimiento académico y neuropsicología

Ahora sí, vamos al lío y vamos a hablar sobre rendimiento académico y neuropsicología. El objetivo es entender cómo puede la neuropsicología ayudarnos a mejorar nuestro rendimiento cognitivo. Pero ¿Cuál es la relación entre estas dos cosas? Bien, como podéis haber deducido de párrafos anteriores el objetivo es optimizar nuestro tiempo estudiando (o haciendo actividades de está índole). Por lo que usar la información y el conocimiento que tenemos sobre cómo funciona nuestro cerebro puede ser de gran utilidad para este objetivo. Lógicamente el rendimiento cognitivo y su perfil especifico sería útil para matizar y adaptar todavía más las pautas para el estudio. Pero simplemente con la información básica que se cumple para todos (o casi todos) los individuos, podemos hacer cambios que nos ayuden a mejorar significativamente nuestro rendimiento cognitivo.

Si quieres saber más sobre rendimiento cognitivo, puedes leer nuestro artículo sobre ello pinchando aquí.

Usa la neuropsicología para mejorar tu rendimiento académico

rendimiento académico y neuropsicología

Así pues, vamos a hablar sobre los cuatro cambios más importantes que podemos hacer usando la relación entre neuropsicología y rendimiento académico.

  1. Controla los tiempos, tu cerebro necesita descansar. Esto es algo muy básico que debemos tener siempre en cuenta. Un cerebro cansado es un cerebro que no va a estudiar bien. Nuestros recursos cognitivos son amplios, pero no infinitos y necesitamos renovaros de tanto en tanto. ¿Cómo los podemos renovar? La mejor forma es descansando, pero sin pasarse porque podemos perder la concentración. Así que, lo más útil es realizar descansos cortos (5-10 minutos) cada hora u hora y media.
  2. Usa tus potencialidades para preparar el contenido. Si, a cada uno de nosotros se nos dan mejor unos métodos de estudios que otros. Si se te dan mejor los contenidos más estructurados y con más parte de redacción, es mejor que hagas resúmenes. Sin embargo, si notas que lo visoespacial y lo lógico es lo que mejor se te da, opta por métodos como los esquemas o los mapas conceptuales.
  3. Programa tu día en base al cansancio. Esta es quizás una de las pautas más importantes porque nos va a ayudar también en la parte emocional y de gestión de la frustración. Y es que nuestro cerebro no rinde igual a primera hora del día y de la tarde que al final. Independientemente si eres más de estudiar de mañana o de tarde, es importante saber qué hacer en las horas de mayor concentración. Lo que nos dice la neuropsicología y rendimiento académico, es que lo mejor es hacer lo más difícil al principio (cuando estamos más descansados) y dejar para lo ultimo lo que más fácil nos resulte.
  4. Organízate con tiempo para poder dar varias vueltas al temario y repasar. Y como ultima pauta respecto a neuropsicología y rendimiento académico vamos a hablar de los repasos. Una de las formas claves que tiene nuestro cerebro de aprender un contenido es memorizándolo a través de la repetición. Lógicamente es necesario entenderlo primero, pero si no lo repetimos es mas complejo que el cerebro genere una huella de memoria.

firma sara