La adolescencia es una etapa vital que tiene una importancia muy significativa en aprendizajes que llegan a nuestra etapa adulta. Es una época vital en la que ganamos más independencia y, por lo tanto, estamos expuestos a más situaciones de aprendizaje. Esto nos permite, valga la redundancia, aprender en muchos aspectos que van a permitirnos desarrollarnos como personas. Pero esto también tiene su parte no tan buena. Y es que el hecho de estar expuesto a mayores situaciones aumenta también el número de situaciones de riesgo. Aunque es cierto que es importante que se expongan para aprender los límites de las situaciones, como padres nos preocupa que esto pueda conllevar consecuencias graves. Así que en esta etapa como adultos a su cargo nos movemos entre dejarles aprender y protegerles de cometer errores importantes.
Por ello hoy desde Camina Psicología queremos hablaros sobre una preocupación creciente: mi hijo se deja llevar por los demás.
Adolescencia y amistades
Bien, antes de hablar sobre mi hijo se deja llevar por los demás, es importante entender que significan los demás para nuestros hijos. De hecho, desde la psicología del desarrollo el estudio de la relación con los iguales es una de las más importantes. No sólo desde esta área, sino también los psicólogos que trabajamos con los adolescentes siempre prestamos atención a su desarrollo con sus grupos de iguales por la cantidad de información importante que nos da. Así que, sí, los adolescentes tienen un punto cuando le dan tanta importancia a sus amistades. Lo que ocurre es que muchas veces no han aprendido a relacionarse correctamente con ellas y no tienen las herramientas necesarias para hacerlo de forma saludable. Es en esas situaciones en las que nos preocupamos porque hay una parte de realidad en que puede ponerles en riesgo.
¿Por qué los amigos empiezan a ser tan importantes en esta etapa? Queramos o no, hay un factor que es clave para entender sus relaciones de amistad. Y es que los amigos en la adolescencia suponen un marco de referencia fundamental para los adolescentes. Este marco de referencia supone un espejo donde mirarse y uno de los criterios al que más valor dan para evaluarse a sí mismos. También es su punto de criterio para saber cuáles son las conductas y cualidades que son deseables y que van a ser reforzadas en su mundo social. Por lo que, sí, sus amigos son muchas veces el listón que usan para medir su personalidad, comportamiento e incluso las decisiones que toman.
Así que, siguiendo con el tema de mi hijo se deja llevar por los demás, vamos a analizar porque el momento amigos en la adolescencia sigue siendo tan importante a pesar de los riesgos. Si bien es cierto que las amistades son importantes en cualquier momento vital. Parece que en la adolescencia su importancia se multiplica. Y desde nuestro punto de vista esto tiene una explicación algo sencilla, pero que se corresponde mucho con lo que vemos en nuestros chicos. Para nosotras, la diferencia radica en la autoestima.
Puesto que en la adolescencia es el momento de más desarrollo de ésta. Y como decíamos anteriormente, en esta etapa vital los iguales tienen una importancia mayor por diferentes motivos, también su influencia sobre ésta va a ser mayor. De hecho, de los mensajes que más les afectan en su autoestima suelen ser los de sus grupos de iguales (sean sus amigos o no).
La presión social del grupo de iguales
Ahora que ya sabemos la importancia de los amigos en la adolescencia, vamos a profundizar en el tema que nos ocupa. Mi hijo se deja llevar por los demás o la presión social del grupo de iguales es algo que ciertamente es motivo de preocupación. No siempre es un aspecto negativo, se pueden dejar llevar por amigos estudiosos y empezar a ser más aplicados. Pero esta no es la situación en la que todos estamos pensando. Cuando pensamos en la presión social de la adolescencia, en nuestra mente aparecen situaciones donde nuestros hijos tienden a meterse en problemas o hacer conductas que pueden ser peligrosas para ellos.
Desde luego, no os vamos a engañar, es algo que ocurre con mayor frecuencia de la deseable. Debemos tener en cuenta la importancia que tienen los amigos, por lo que es un factor que desde luego añade ingredientes para que esto pueda suceder. Y, además, en esta etapa del desarrollo ocurre algo singular. El desarrollo cerebral todavía no está completo y la parte que se encarga de las decisiones a largo plazo es de las últimas que tarda en desarrollarse por completo. Por lo que, si juntamos ambos factores, podemos entender como en ocasiones para ellos pueda ser terriblemente difícil poner límites a sus amistades.
Qué puedo hacer si mi hijo se deja llevar por los demás
Esta es sin duda la gran pregunta del articulo de hoy. Como es lógico, como padres o adultos a cargo de adolescentes, nos preocupa que puedan tomar decisiones que les afecten a largo plazo. Aunque también os diremos que, en la mayoría de las ocasiones al menos, la presión social no lleva a conductas tan peligrosas. De hecho, la mayoría de las veces cuando la presión social los lleva a hacer algo de lo que se arrepientan suelen ser errores que conllevan algo de sufrimiento y mucho aprendizaje. Pero, no podemos obviar las veces en las que se cumplen nuestros peores temores.
Así que, ¿qué puedo hacer si mi hijo se deja llevar por los demás? Lo primero de todo es algo que no debemos hacer y es ir frontalmente en contra de sus amigos. Porque lo más probable es que esta conducta se vuelva en nuestra contra y nos aleje de nuestro objetivo, que ponga límites. Teniendo esto claro, nuestra mejor baza es conseguir generar en ellos la capacidad de reflexionar sobre las cosas que está decidiendo hacer o no hacer. Ahí es cuando tenemos la oportunidad de que cambie la manera de actuar con su grupo de iguales. Y tercero, si lo tiene claro, pero le cuesta poner límites es trabajar con él esos temores que pueda tener.
