El verano es uno de los grandes momentos para el ocio social en países como España. Las horas de luz aumentan como nunca en el año y el buen tiempo invita a realizar planes fuera de casa. También es un momento en el que planear viajes o escapadas con familia, pareja o amigos es mucho más frecuente, ya que es el momento más típico para tomarse días libres en el trabajo. Así que es bastante frecuente ver cómo las personas de nuestro alrededor llenan su tiempo libre con muchos planes o vacaciones. Pero ¿qué ocurre si no tengo planes en verano? Pues generalmente es una situación que puede llegar a generar mucho malestar a quienes se ven en esa tesitura. Por ello, hoy os traemos este artículo con el objetivo de no sólo analizar la situación, sino también buscar herramientas que nos ayuden a revertirla.
No tengo planes en verano
No tengo planes en verano, ¿por qué me duele tanto esa situación? Esta es una pregunta muy lícita y aunque parezca muy obvia la respuesta, no tiene porqué serlo. Como es bien conocido por todos, las personas tenemos un factor social muy importante. Necesitamos de los demás para poder sobrevivir en esta sociedad, tanto de manera directa como indirecta. Por lo que todo lo que pasa alrededor de nuestras relaciones sociales es importante para nosotros.
Teniendo en cuenta esto, cobra mucho sentido que cuando algo no funciona o parece que no va como debería irnos suponga un dolor emocional. Sin embargo, en este sentido nos gustaría remarcar un factor que es importante y esto son las redes sociales. Las redes sociales en su función como proveedores de información de nuestro entorno. Y es que lo que vemos por las redes que comparten los demás puede afectarnos. ¿Ocurre siempre? No, no a todas las personas les afecta y esto tiene que ver con un aspecto psicológico: las expectativas.
Antes de hablar sobre como cambiar el hecho de que no tengo planes en verano, es importante hablar sobre las expectativas. Y es que, las creencias que tenemos sobre cómo es el mundo y cómo nos comportamos los demás afecta mucho. Es decir, tener una idea muy clara sobre lo que es normal y pensar en que no se cumplan esas ideas es lo que muchas veces enciende la chispa de esta situación.
¿Cómo puedo cambiar mi situación?

Bien, estamos ante esta situación: no tengo planes en verano. Aquí pueden ocurrir dos cosas y es que nos afecte por nosotros mismos o por lo que el mundo o la sociedad nos dice que debería de ser nuestro verano y nuestros planes sociales en esta época. Porque dependiendo de esa respuesta, el trabajo en una u otra situación va a cambiar. Así que os traemos nuestra perspectiva en diferentes situaciones.
Cómo vencer la presión social
En ocasiones, el hecho de que no tengo planes en verano no genera tanto dolor por lo que nosotros queremos, sino por lo que creemos que debiéramos querer o lo que sentimos que la gente espera o va a pensar de nosotros. En ese caso, nuestro foco de trabajo debe dirigirse a trabajar con aprender a gestionar la presión social. ¿Por qué proponemos esto? Porque realmente tener menos planes en verano no es nada malo perse. Sino que depende de lo que nosotros queramos y nos sintamos cómodos.
Cómo cambiar la situación
En caso de que sí que te afecte y te genere dolor no tener planeada tanta vida social, es importante que podamos buscar algunas estrategias para gestionar esta situación. Y en ese caso podemos encontrarnos en dos situaciones concretas, o bien que sea algo generalizado de todo el año o que sea algo especifico de esta época del año.
- Es algo general del resto del año. Cuando estamos ante un descontento generalizado con nuestra vida social y no estamos satisfechos con nuestras relaciones interpersonales, es importante que lo trabajemos de manera específica. Para ello, es importante que analicemos cual es la causa y nos enfoquemos en ella (por ejemplo, falta de habilidades sociales, miedo al rechazo, etc.).
- Es algo específico del verano. Cuando normalmente estamos satisfechos con nuestra vida social y es en esta época en la que, por motivos concretos, nos sentimos descontentos es importante mirar qué ocurre. Un aspecto que va a ser de ayuda va a ser trabajar con nuestros pensamientos intrusivos y adecuar nuestras expectativas a la realidad. También es fundamental que no nos quedemos con el ejemplo del verano y que evaluemos nuestra vida social en el conjunto del año. Por último, siempre es importante trabajar a nivel conductual por cambiar la situación y probar nuevos planes y maneras de relacionarnos en verano para buscar alternativas a las que estamos contemplando ahora mismo.
Si crees que esta situación o cualquier otra relacionada con las relaciones sociales se te está atascando y necesitas ayuda, no dudes en contactar con nosotros pinchando aquí. La directora de la clínica evaluará tu situación y te ayudará a valorar cuál es la mejor opción para ti.
