Una de las etiquetas diagnósticas más conocidas a nivel social es la del Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad o TDAH. Rara es la semana que no salga algún reel o vídeo en redes sociales hablando de este trastornos. Y ya ni hablamos de lo frecuente que es escucharlo en ciertos ámbitos como el escolar o el laboral. Porque independientemente de lo cerca o lo lejos que nos pueda tocar, lo cierto es que el TDAH es una etiqueta diagnostica que está a la orden el día ahora mismo.
Sin embargo, hace unos años era un trastorno que era mucho menos conocido de lo que es actualmente. De hecho, no es hasta los años 60 cuando la Asociación Americana de Psiquiatría lo incluye en su manual diagnostico el DSM. Por lo que su incorporación como trastorno en el trabajo clínico empezó a aumentar a partir de ese momento de forma paulatina. Así que, ¿qué ocurría con los niños y las niñas nacidos en los 60, 70, 80? Pues que desgraciadamente en muchas ocasiones se les etiquetaba como niños desobedientes, con dificultades intelectuales o cualquier otro tipo de problema, sin evaluar si su atención e hiperactividad eran adecuadas a su edad. Esos niños y niñas son ahora adultos que pueden haber visto como sus dificultades se han ido mitigando con el paso del tiempo, pero no en todos los casos.
Por eso, en el artículo de hoy os hablaremos sobre como es el TDAH en adultos.
¿Qué es el TDAH?
Bien, antes de ver como es el TDAH en adultos, es importante que entendamos bien en qué consiste este trastorno. Según la definición de Mayo Clinic: “El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno mental que comprende una combinación de problemas persistentes, como dificultad para prestar atención, hiperactividad y conducta impulsiva”. Si nos centramos en la definición que nos da MedPlus “El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo. Por lo general, se diagnostica por primera vez en la infancia y, a menudo, dura hasta la edad adulta. Sin embargo, a algunas personas no se les diagnostica el trastorno hasta que son adultas. El TDAH implica: tener problemas para prestar atención (falta de atención), tener problemas para controlar conductas impulsivas (impulsividad) y/o ser demasiado activo (hiperactividad)”.
Como podemos leer en ambas definiciones (y si buscamos en más espacios de divulgación científica o manuales técnicos) el trastorno por déficit de atención e hiperactividad se caracteriza por dos puntos principales. 1. Ser un trastorno del neurodesarrollo y 2. Mostrar síntomas de dificultades para prestar atención, hiperactividad motora y presencia de impulsividad. Pero para comprender bien en qué consiste vamos a ver qué tres subtipos de este trastorno existen.
- Tipo inatento: Este subtipo se caracteriza por dificultades principalmente relacionadas con la atención y la concentración. Algunos de los síntomas más característicos son: dificultad para mantener la atención en tareas o actividades, dificultad para organizarse, presencia de descuidos, alta frecuencia de distracciones, etc.
- Tipo hiperactivo-impulsivo: este subtipo está marcado por un comportamiento hiperactivo y/o impulsivo. Algunos síntomas típicos son: dificultad para mantenerse sentados, verborrea, responder preguntas o hablar en momentos inadecuados con frecuencia, etc.
- Tipo mixto: este subtipo se da cuando la persona presenta una combinación significativa de síntomas de inatención y de hiperactividad/impulsividad.
TDAH en adultos. ¿Cómo se manifiesta?
Sabiendo lo que es el trastorno por déficit de atención y/o hiperactividad, vamos a ver cómo es el TDAH en adultos. Lógicamente, al igual que cualquier trastorno de inicio en la infancia o adolescencia, los síntomas evolucionan y se manifiestan de forma diferente. Por eso es de vital importancia que conozcamos como se manifiesta el TDAH en adultos para poder identificarlo y obtener ayuda si es preciso.
Respecto a la parte más atencional, nos encontramos que en adultos se observan dificultades para mantener la concentración en tareas largas o que resultan monótonas. Esto ultimo va a depender de los gustos de cada persona, pero cuando hay TDAH en adultos sí se observa que el rendimiento baja mucho realizando tareas de este estilo. También es frecuente observar como tienen dificultades muy significativas en la organización de su tiempo, tanto a nivel laboral como personal. De la misma manera, también tienen muchos problemas para priorizar tareas y tienden a centrarse en tareas menos urgentes. Por último, respecto a la desatención del TDAH en adultos destaca la facilidad para enredarse en pensamientos intrusivos o distraerse con estimulación externa.
En cuanto a los síntomas de carácter hiperactivo destaca la incapacidad de relajarse, aunque tengan intención para ello, así como una sensación interna de nerviosismo bastante constante. También respecto al TDAH en adultos se observa que son personas con una tendencia marcarse a moverse con asiduidad a pesar de realizar tareas sentados, inclusive en ambientes de trabajo o donde no está bien visto el movimiento (por ejemplo, en salas de espera). Otro síntoma que es bastante frecuente es la necesidad de hablar continuamente llegando a interrumpir o monopolizar conversaciones. Y, por último, también queríamos destacar su dificultad para las esperas ya sea en filas o esperando eventos en el futuro próximo.
Por último, respecto a la parte más impulsiva el síntoma por antonomasia del TDAH en adultos es la tendencia a tomar decisiones precipitadas. Si bien es cierto que es un síntoma que se suele aliviar con la edad, muchos adultos todavía tienen problemas en este aspecto. Además, también se observa como cuando hay TDAH en adultos también hay una dificultad mayor para regulare emocionalmente y suelen tener más arrebatos de ira, frustración, etc.
Si te has sentido identificado o has visto a alguna persona de tu entorno con estos síntomas y tienes dudas, puedes contactar con nosotras pinchando aquí. Estaremos encantadas de escucharte y valorar la situación.
